Comienzo esta sección desempolvando una viejas notas que escribí en 2011 acerca de la situación social que observé en Londres. Me parece un buen punto de partida para analizar el estado actual de nuestra sociedad.



Recuerdos de Hackney

A raiz de los actuales conflictos sociales en Londres. 15 de Agosto de 2011.


Desde que en 1793 Mary Wollstonecraft puso en marcha una escuela en Newington Green, la historia del distrito de Hackney en Londres ha estado marcada por la lucha y la resistencia. Por allí pasaron Emma Goldman, Rudolf Rocker, Errico Malatesta… fue centro de apoyo a la CNT española durante la guerra civil, se han gestado oposiciones al fascismo y al racismo, movimientos pacifistas, feministas… En Hoxton, uno de sus barrios, se desarrolló en los 90 el fenómeno del Young Brit Art. Damien Hirst, Tracy Emin, Sarah Lucas, Gillian Wearing o Sam Taylor-Wood dejaron allí su huella y muchos jóvenes artistas de todo el mundo han ido fijando su residencia en la zona.

Además de con artistas, locales de moda o grafittis, desde finales de los 90 tampoco resulta raro toparte con continuas protestas a la entrada de centros comunitarios o de asistencia social, siempre a punto de ser clausurados, peleas callejeras y, en ocasiones, alguna limusina aparcada en la puerta de unos de esos edificios degradados donde jóvenes marginales se consumen en el crack. La desolación y el conflicto se hacen más patentes cuanto más te adentras hacia el norte. En 2003, según BBC News, se cerraron unas 200 “casas de crack”, droga que ya por entonces había eclipsado el negocio de la heroína.

No me parece extraño que el “timeline” de esta web sobre la Historia Radical de Hackney acabe en 1999 con la muerte de un hombre desarmado por un disparo de la policía, coincidiendo con la época en la que el crack, con todo su potencial destructivo, empieza a convertirse en una moda extendida. (1)

Desde entonces y hasta diciembre de 2010 se contabilizaban 333 personas fallecidas bajo custodia policial sin que ningún miembro del cuerpo haya sido encausado en ninguna ocasión, tal y como publica The Guardian. (2)

Mientras tanto, Shoreditch, la zona más elegante del distrito y la más cercana a la City, ha ido ampliando su esplendor a golpe de gentrificación. Entre un barrio y otro, la galería de arte White Cube aparece como un bastión que marca la línea divisoria entre el capitalismo y su barbarie.

Galeria White Cube en Hoxton Square. 2005.


Ya se sabe que las mejores zonas para la inversión inmobiliaria son las que pueden pasar de tener los precios del suelo más bajos a alcanzar los más altos. Por eso me pregunto si la actual crisis económica podría acelerar el proceso de gentrificación de una zona tan deseada y más si se justifica acusando de violencia y destrucción a los hijos del desempleo y el crack (que en principio comenzaron a movilizarse contra los recortes y el cierre de centros juveniles). Sin una ciudadanía política y socialmente organizada que ofrezca resistencia pacífica, pero activa, no sería difícil que Hackney comenzara a cambiar en poco tiempo de aspecto, habitantes y precios.

No me olvido de que allí conviven un sinfín de comunidades, turcos, caribeños, somalíes, guineanos… estudiantes afganos, congoleños, colombianos… refugiados de muchas nacionalidades. Que será fácil acusar a cualquiera de ellas de problemas de conflictividad y de promover el negocio de la droga, como de hecho algunos hacen. Pero recuerdo haber visto los mismos coches de lujo que aparcaban en las zonas más grises de Hackney, detenerse frente a los escaparates más deslumbrantes del centro. Aunque, claro, esos automóviles siempre llevan los cristales tintados, nunca ves quien va dentro y nunca sabes cuando van a comprar o a vender.

Pero sólo son pensamientos, recuerdos de Londres.


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